Sunday, March 04, 2007

La Sectorial con el Gobierno por la vida y por el Estado de Derecho

Estamos asistiendo al espectáculo lamentable una vez más de un Partido Popular que se ha echado al monte, desde que perdió las elecciones el pasado 14 de marzo de 2004; en esta ocasión, poniendo en peligro la democracia, no reconociendo el papel de un Estado de Derecho, que es aplicar la ley, y que es igual, porque así lo dice la Constitución, "todos los españoles son iguales ante la ley", ya sean terroristas o miembros de una ONG, y olvidando que durante su etapa de Gobierno excarcelaron y concedieron beneficios penitenciarios a un buen número de presos, que algunos de ellos cometieron viles asesinatos posteriormente.

Con Ortega Lara secuestrado, el Partido Popular acercó presos, y no olvidemos que poco después del asesinato de Miguel Ángel Blanco, el Partido Popular negoció con Otegi en Burgos. Poco después de romper la tregua de ETA en 1998, Aznar en conversaciones al periódico La Vanguardia, no le hacía ascos a una posible autodeterminación, y ello con muertos encima de la mesa. ¿Cómo se puede ser tan falso y estimular el odio de unos españoles contra otros?.

De Juana Chaos es un personaje miserable, pero que a principios de 2005 cumplió su sentencia, que le impusieron los tribunales de justicia, y por muy despreciable que sea la actitud de este señor, no se puede utilizar la democracia para dictar sentencias desproporcionadas, porque nos equipararíamos a países como Irak, donde todos hemos rechazado las condenas a pena de muerte del ex-dictador Sadam Husseim.

La revisión de la sentencia a De Juana ha concluido que la sentencia pendiente es de tres años, de los que lleva cumplidos año y medio, por lo que el Gobierno ha tomado una decisión legal, amparada por el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria, y por el equipo de clasificación y tratamiento de la prisión de Aranjuez, pasar al recluso a un segundo grado, que teniendo en cuenta el periodo de internamiento que le resta, parece la opción más plausible, por el bien de la democracia, y para evitar una muerte segura que hubiera ocasionado daño y más violencia para inocentes.